La
vida es gris, ni blanca ni negra. Me río de los que prohíben o imponen, de los que no tratan de ser
asertivos proclamando únicamente su verdad como verdad absoluta, porque la verdad absoluta no existe, ni siquiera existe la verdad, existe la opinión. Yo solo estoy en contra de todos los que están en contra, de los que te cosen la boca con el hilo de la ley para no oír lo que no les agrada, de los que te cortan las alas con las tijeras del decreto. No creo que erradicar todo aquello que no forme parte de la realidad en la que crees, de la realidad con la que estás de acuerdo sea la solución y también creo que si realizaran más conciencia cívica y no intentaran prohibirlo todo a golpe de ley (intentaran porque obviamente la ley es solo papel mojado y siempre existe una manera de escaparse de ella) el resultado sería mas efectivo. Nada impuesto puede llegar a funcionar, porque el ser humano no es sumiso, y siempre encuentra una forma de liberarse de las cadenas; porque todos deben defender su verdad por encima de todo, pero aquél que la impone y evita que los demás le contradigan, sostiene una verdad indefendible.